jueves, 23 de julio de 2009

FERNANDO LUGO: ¿GABINETE SOCIAL O ROSTRO SOCIAL DE LA CIA?

Las secretarías del área social en el gabinete del Obispo Fernando Lugo, hoy empeñado en lograr su propio pacto de Punto Fijo, más que "gabinete social", constituyen un verdadero paradigma de lo que Stella Calloni denomina "la cara social de la CIA".

En un reciente artículo, la escritora argentina Stella Calloni advierte sobre las fundaciones vinculadas a Washington que invocan fines altruistas, como las que llevaron al poder en Paraguay al obispo Fernando Lugo.

Stella Calloni menciona la invasión silenciosa de una avanzada de fundaciones de nombres muy atractivos que aluden a democracia, libertad, transparencia y hasta temas humanitarios y que conforman una verdadera red de telarañas en la región. En el Paraguay, la mayoría de las ONGs derechistas que impulsaron al obispo Fernando Lugo al poder reciben fuertes sumas de USAID, National Endowment for Democracy y en algunos casos, como el Pmas que dirige Camilo Soares, de la Inter American Foundation.

Es importante conocer cómo se han extendido estas fundaciones que responden a los sectores más duros y fundamentalistas de Washington, actuando como verdaderos "caballos de Troya", financiando centenares de Organizaciones No gubernamentales (ONGs).

Muchas de estas ni siquiera saben quien está detrás de los fondos "de apoyo, cooperación" o de simple y activo financiamiento destinados a medios de comunicación, agrupaciones políticas, entidades en todas las áreas como el campo, la industria y otros, según explica Calloni.

Son muy pocas, en realidad, las ONGs que escapan a ese esqueman.

La lista de las O"NGs dependientes de las fundaciones "centrales" como la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID en sus siglas en inglés) o la National Endowment Foundation (NED), es interminable" dice Calloni en su artículo, como si se estuviera refiriendo al Paraguay, donde la financiación de los "chicos buenos" del gabinete de Lugo invariablemente está conectada a una de ellas.

A estas fundaciones "le preocupan" las relaciones de los países con Hugo CHávez y Venezuela, y se pasan criticando a cualquiera que busque ahondar esos vínculos, tal como sucede en Paraguay con radio Ñandutí (dependiente del National Endowment for Democracy) y su hermano gemelo, el diario ABC Color.

En Argentina, una alerta la dio la la organización por parte de estas fundaciones del Seminario Internacional sobre los Desafíos en América Latina realizado entre el 26 y el 28 de marzo en Rosario y que reunió a personajes como Roger Noriega, quien fue subsecretario para América Latina del gobierno de George W.Bush, a pesar de las críticas por sus nefastos y criminales antecedentes en la región. También estuvieron, Vargas Llosa, Aznar, y otros pesonajes de la internacional de las derechas del mundo como los ex presidentes Vicente Fox de México Francisco Flores, El Salvador, Luis Alberto Lacalle (Uruguay),Osvaldo Hurtado Larrea (Ecuador), Jorge Quiroga (Bolivia), Sebastián Piñera (Chile) y entre otros el periodista y hombre de vieja data en la CIA estadunidense Carlos Alberto Montanner..

Apoyaron además Fundaciones como la Newmann de Alemania, Cato, Manhanttan Institute, Libertad y Desarrollo (Chile) entre otras." Leer la lista de invitados nos da una dimensión de los peligros a los que nos exponemos por ignorancia, desconocimiento o complicidades" nos dice Calloni.

La NED y otras similares aparecen entre nosotros como organizaciones para "financiar" la democracia. Además están las europeas, que también responden a las mismas centrales de Estados Unidos y otras, nacidas en algunos casos al calor de alentadoras propuestas socialdemócratas, que derivaron en instituciones claves para la derecha mundial.

Es importante conocer las conexiones de USAID y Ned, más conocidas como "la cara social de la CIA" desde los años 80 y que en estos momentos están a punto de ser investigadas por varios congresistas estadunidenses por su actuación en Bolivia. Se las acusa de apoyar y financiar el golpismo en los violentos y trágicos sucesos dirigidos por prefectos, empresarios y políticos derechistras de la Media Luna contra el presidente Evo Morales.

UN GABINETE FABRICADO EN LA EMBAJADA NORTEAMERICANA

La totalidad los integrantes del gabinete del obispo Fernando Lugo provienen del sector de las ONGs financiadas por la embajada norteamericana. Se cuentan entre ellos a Gloria Rubín (referente en Paraguay del NED y la CIA), Camilo Soares (beneficiario de fondos de IAF y NED, favorecido del gobierno de George W. Bush) Rafael Filizzola (signatario de acuerdos con Alvaro Uribe a instancias de la ex operadora del plan Colombia Liliana Ayalde), Karina Rodríguez (de la Casa de la Juventud, que recibió 127 mil dólares de la Inter American Foundation), Liz Torres (referente de las logias de ONGs dependientes de la embajada norteamericana), Esperanza Martínez (del movimiento Tekojojá, financiado por USAID, hoy envuelto en escándalo por corrupción), Canciller Hamed Franco (del Pmas, un movimiento financiado por James Cason), el Vice-canciller Jorge Lara Castro (recibe dólares de la embajada a través de la ONG fantasma Alter Vida), Ministro de Defensa General Bareiro Spaini (hombre de la embajada norteamericana, educado en las escuelas de golpistas de Estados Unidos) o el ministro de Hacienda Dionisio Borda, antiguo responsable de las finanzas de los gobiernos corruptos y agente de la embajada norteamericana y del FMI.
Asimismo, Fernando Lugo ha anunciado que se mantendrá la política de sometimiento al imperio nortemericano en Paraguay, y se desconoce lo tratado por Lugo en New York con referentes de la mafia ítalo-norteamericana como John Tonelli, o con el heredero del imperio petrolero que en la década de 1930 llevó a la matanza a cien mil bolivianos y paraguayos, David Rockefeller. Lo único cierto es que ofició de guía turístico en la gran manzana Conrado Pappalardo, un personaje conocido por haber operado para el Plan Cóndor y haber proveído pasaportes para el asesinato en Washington de Orlando Letelier.
Otros cónclaves nunca aclarados por parte del obispo fueron sus reuniones con James Cason y Roger Noriega, pocos segundos después que Aleida Guevara March, hija del Che Guevara, haya abandonado la misma oficina por la misma puerta por la que entraron estos grandes amigos de Cuba y los hermanos Castro.
No se sabe el motivo de las visitas de Christopher McMuller, subsecretario norteamericano de Asuntos del Hemisferio Occidental, al viceministro de Relaciones Exteriores paraguayo, Jorge Lara Castro, un viejo favorecido de la embajada norteamericana de Asunción a través de las ONGs derechistas regadas con dólares de la embajada.
El secretario de Emergencias Camilo Soares, por su parte, se encuentra actualmente en el centro de una encendida polémica por el manejo de donaciones, y por haber hecho depósitos fuera de la ley con el dinero recibido. Soares será interpelado el jueves 18 de diciembre y en caso de no dar explicaciones satisfactorias, varios legisladores anunciaron que pedirán su destitución.

TODOS CONTRA CHÁVEZ

Un análisis gestado en el seno de estas fundaciones regadas por dólares imperialistas afirma que "Chávez ha demostrado en más de una ocasión que está dispuesto a cualquier cosa con tal de expandir su reaccionaria revolución, llegando a los extremos de apoyar a las guerrillas antidemocráticas de su país vecino ( se supone Colombia) y de interferir directa e ilegítimamente en la política interna de diversos países latinoamericanos. Juntarse con Chávez significa para la Argentina (….)un obstáculo más en su búsqueda de transparencia e institucionalidad, como lo demuestra la valija de Antonini Wilson(un armado de CIA y el FBI NR), las sospechas de que Chávez financia las campañas de los Kirchner(…)Por otra parte la alianza con la Venezuela de Chávez , por lo menos en la forma de subordinación mediante el endeudamiento costosísimo, como lo están haciendo los KIrchner, implica para la Argentina un claro distanciamiento con relación a los países que en el mundo están haciendo las cosas bien, que están fortaleciendo sus instituciones democráticas y se están desarrollando". Por supuesto se refieren a los subordinados a Estados Unidos y al fortalecimientro "democrático" como el que sostiene Bush en Irak sobre más de un millón de muertos.

"Y a esto ¿no se le llama injerencia?"concluye preguntándose Stella Calloni.

MAS SOBRE LA CASA DE LA JUVENTUD- PARTIDO MOVIMIENTO AL SOCIALISMO DE PARAGUAY

En el 2004 la Casa de la Juventud recibió 127.000 dólares, por dos años, que "proporcionará apoyo institucional, educativo y técnico a organizaciones para jóvenes. La donación de la IAF apoyará la participación de los jóvenes en audiencias públicas, fortalecerá sus destrezas para la búsqueda del consenso y financiará el diseño de campañas públicas de información y el otorgamiento de pequeñas donaciones a jóvenes paraguayos de aproximadamente 10 localidades. "La Casa" espera beneficiar a cerca de 4.200 jóvenes de vecindarios de bajos ingresos". Sus referentes principales son Rocío Casco y Karina Rodríguez. (Nota: Camilo Soares, vinculado a la Casa de la Juventud, y Richard Ferreira, del Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP), asistieron a la Segunda Asamblea del Movimiento Mundial por la Democracia, organizada por la National Endowment for Democracy, realizada en la ciudad de São Paulo, Brasil, del 12 al 15 de noviembre del año 2000. World Movement for Democracy - Second Assembly Report- Fuente)

También vale acotar que Camilo Soares fue integrante de la agrupación Patria Libre, vinculada por los organismos represivos a varios secuestros , sin haber sufrido jamás persecución, hecho que ha generado suspicacias entre los integrantes de PPL refugiados en el exterior o detenidos en cárceles de Paraguay.

UN ANÁLISIS DE SOCIALISMO O BARBARIE

Marco Boltes publicó recientemente un análisis en la Revista Socialismo o Barbarie Nº 22, aparecida en Buenos Aires, en el mes de noviembre 2008. Ver:

www.socialismo-o-barbarie.org /

Por la trascendencia del análisis, se transcribe in extenso a continuación:

"La coyuntura local cobró notoriedad internacional con el ex obispo católico Fernando Lugo electo presidente. Con el triunfo de Lugo parece culminar el ciclo de arribo al poder de los nuevos gobiernos progresistas en Sudamérica. Paraguay aparece así como el último coletazo, producto de la influencia del ascenso de masas a nivel continental, que termina en un gobierno de este tipo, así como sucedió en otros países con cierta estabilidad parecida a la nuestra, como Brasil y Uruguay.

Tal vez por formar parte de este fenómeno en forma muy tardía, el gobierno Lugo tiene los rasgos “progresistas” mucho más desdibujados en comparación con sus predecesores del continente, y tienen mayor peso los elementos de estabilidad y las vías marcadamente institucionalistas. En nuestro caso, se hace mucho más transparente el carácter de este tipo de gobiernos y su filiación a fracciones de la clase dominante que apuestan ya no al modelo neoliberal de los 90, sino más bien a un neoliberalismo moderado por la adopción de políticas paliativas de corte asistencialista, a fin de no recaer en el caos que originó la sucesión de rebeliones populares en todo el continente.

Sumado a esto, el movimiento social y de trabajadores no está pasando por uno de sus mejores momentos desde la caída de la dictadura stronista hasta hoy. Aun cuando el gobierno anterior de Nicanor Duarte Frutos utilizaba métodos durísimos de persecución y criminalización de la lucha social, principalmente contra el movimiento campesino, la lucha a pesar de los ataques se mantuvo firme y combativa. Hoy, bajo el luguismo, varios de sus principales dirigentes se dedican a organizar frentes y actos con el único fin de dar apoyo incondicional al gobierno, sin que éste sea merecedor real de tales gentilezas y olvidando algo tan básico como que el gobierno debe ser el que esté al ser– vicio del movimiento de masas y no al contrario. Por su parte, la dirigencia del movimiento obrero, que apoyó sustancialmente el proyecto electoral de Lugo, ni bien éste llega al poder recibe una muestra del más descarado desprecio, cuando Lugo nombrar a un dirigente del PLRA como Ministro de Justicia y Trabajo. A esto se suma el plantón hecho al congreso de una de las más importantes centrales obreras, la CNT, con el agravante de que, en cambio, Lugo no pierde oportunidad de asistir a cuanto acto de corte populista se le presenta.

Otro fenómeno no menos importante es el papel de ciertos sectores llamados de izquierda que forman parte del gobierno luguista. El peculiar frente en el poder, la Alianza Patriótica para el Cambio, está compuesto centralmente por un partido tradicional de origen decimonónico, conservador y oligárquico: el PLRA, junto con otros dos, de reciente fundación, que se proclaman de izquierda, el P–MAS y el Movimiento Popular Tekojoja. Fuerzas que, hasta ahora, sólo han cobrado notoriedad por lo contradictorio entre su accionar y los discursos o la lucha despiadada por cargos y protagonismo entre ellas.

Sobre este punto, fue sintomático que el mismo día en que el gobierno boliviano expulsaba a un embajador yanqui por brindar apoyo a la derecha fascista de la Media Luna, el flamante ministro, autoproclamado socialista y antiimperialista, Camilo Soarez, recibe sin complejos de manos de la nueva embajadora de Washington en Asunción un interesante “donativo” para su ministerio.

Con este tipo de acciones, por la vía de los hechos, tenemos claro lo nefasto que puede resultar el gobierno Lugo. A pesar de haber surgido de un apoyo electoral importante, producto del deseo de amplios sectores de trabajadores de derrocar a la oligarquía vinculada a la burocracia del Partido Colorado, hoy tenemos el contradictorio resultado de tener en esencia nada más que una versión renovada de recambio institucional y estabilizador para ese régimen desgastado y putrefacto. Pero con el agravante de que para la burguesía local tiene la ventaja, por sobre los desplazados del gobierno, de que tiene mayor capacidad para desarmar políticamente a gran parte de la dirección del movimiento de masas. Su papel de coalición preventiva está, a estas alturas, más que demostrado.

En ese sentido, en lo que va del gobierno encabezado por Fernando Lugo no se han visto ni rastros del tan anhelado y prometido “cambio”. Antes bien, el nuevo gobierno se ha caracterizado por la ausencia de medidas reales en cuanto a llevar a la práctica sus ya de por sí moderadas y modestas promesas electorales.

También son muy reveladores los movimientos y tendencias en cuanto a los planes económicos y las políticas sociales durante los primeros 100 días de gobierno. Los hombres centrales de la administración Lugo y sus políticas económicas y sociales nos dan una idea clara del rumbo que adopta este gobierno.

El gobierno del “cambio”, en realidad, es el gobierno del continuismo en cuanto a la profundización de las medidas económicas neoliberales, pero con la variante “progresista” de que van acompañadas de medidas paliativas de corte asistencialista.

EL SUPERMINISTRO BORDA

Empecemos por el flamante gabinete luguista. El primer nombramiento fue el de Dionisio Borda, ex ministro de Hacienda (economía) del saliente gobierno de Nicanor Duarte Frutos, llamado por la prensa el “superministro”. Fue el artífice de la Ley de Reordenamiento Administrativo y Adecuación Fiscal, más conocida como la ley del “impuestazo”. Mientras ocupó el cargo por 21 meses, entre 2003 y 2005, fue el más fiel partidario del FMI, con el que consiguió cerrar un acuerdo en diciembre de 2003 por 73,5 millones de dólares.

El impuestazo consistió esencialmente en generalizar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y paralelamente reducir de 30% a 10% el impuesto a las ganancias para las empresas, reforzando al mismo tiempo los controles fiscales.

Como el IVA es en realidad un impuesto al consumo y en los hechos un impuesto al salario, el famoso equilibrio macroeconómico y el cumplimiento de los deberes ante el FMI fue logrado en base a cargar sobre las espaldas de la clase trabajadora ocupada la crisis económica. Al mismo tiempo, las patronales, tomándose de esta reforma tributaria, lograron imponer formalmente el trabajo informal y precarizado, sin necesidad de modificar o reformar mucho la legislación laboral. Se volvió moneda común que las empresas dejen de tener empleados contratados que figuren en nóminas1, con los beneficios sociales y derechos laborales que ello implica. Ahora un trabajador figura para las administraciones sólo como “prestador de servicios”, que mediante expedición de factura es expropiado del 10% de su salario mensual a través del IVA, monto que luego sirve para ser utilizado por las patronales para su amortización fiscal. Insistimos en que el equilibrio fiscal, y parte de los acuerdos con el FMI, fue alcanzado en gran medida sobre la base de esta explotación adicional de los trabajadores.

Pero lo peor todavía está por venir. Borda, cuando dejó el ministerio en 2005, dejó inconclusa su tarea. Quedó pendiente la reforma de las empresas públicas y del Banco Nacional de Fomento.2 Su salida probablemente se dio ante su “radicalidad” en cuanto a privatizar, lo que implicaba en ese momento un terrible dilema para el régimen colorado, que utilizaba las empresas públicas como centros de distribución de prebenda y sus funcionarios constituían un electorado cautivo.

Ahora quiere terminar la tarea inconclusa. El mismo Borda, poco antes de asumir funciones, adelantó que el tema central según él es “buscar soluciones” para las empresas del Estado. Para ello se ha formado un consejo de ministros, refrendado por decreto del propio Lugo: el Consejo de Empresas Públicas, con tres integrantes: Industria y Comercio, Obras Públicas y Hacienda, cuya tarea fundamental será “coordinar planes y programas de modernización de entes del Estado”. Ya en esa ocasión aclaró que buscar solución a las empresas del Estado significa, básicamente, la incorporación de capital y gerenciamiento privado bajo la forma de tercerización, concesión o capitalización. En ningún momento se habla de privatización como tal, aclaró.

Sólo que al ministro Borda se le olvidó mencionar que las actuales empresas públicas, jurídicamente, son sociedades anónimas, en las cuales hasta ahora el Estado es el mayor accionista, lo que implica que si se da la mentada incorporación de capital y el gerenciamiento privado, con el nombre o modalidad que sea, se habla de una privatización de hecho.3

Otro punto no menos importante, es que en el citado Consejo de Ministros lo acompañan nada menos que el empresario del rubro farmacéutico Martín Heisecke, ministro de Industria y Comercio, junto con Efraín Alegre, ocupante de la cartera de Obras Públicas. Ambos son afiliados del conservador PLRA y defensores religiosos del neoliberalismo. Según el propio Alfredo Jaegli, senador liberal conocido por ser el portavoz de los sectores más oligarcas, la elección de Borda por Lugo para ocupar nuevamente la jefatura del ministerio en cuestión se da porque “puede garantizar que no haya ruptura brusca, ya conoce el manejo de este gobierno y puede ayudar al que entra”.4 En esto Jaegli tiene mucha razón. Durante el lapso de forzado retiro, el reciclado ministro de Hacienda presentó, antes de las elecciones, un trabajo hecho en colaboración con otros “especialistas” titulado “Notas para el Debate Electoral 2008”. En el trabajo se plantean los temas que a su opinión son los prioritarios para la gestión pública 2008–2013.

El futuro ministro sostiene en el citado trabajo que el impedimento para lograr un crecimiento económico sostenido, sustentable y equitativo radica, por un lado, en la debilidad del Estado, manifestada en la no vigencia del estado de derecho, la carencia de un plan estratégico y políticas coordinadas, un sector público no reformado y una burocracia subordinada a los intereses políticos.

También hay que sumar a las causas mencionadas el escaso desarrollo del mercado y la baja competitividad del sector privado por la distorsión del Estado prebendario, imperfecciones del mercado, la informalidad y la ausencia de regulación efectiva y el déficit en tecnología, servicios públicos, créditos y mano de obra calificada.

Los temas incluidos en ese trabajo son: crecimiento económico y empleo, reforma constitucional para la gobernabilidad y gobernanza, energía y desarrollo de infraestructura, educación superior y desarrollo del capital humano, reducción de la pobreza y de la desigualdad e inserción económica del Paraguay en el mundo 5.

NEOLIBERALISMO CON ROSTRO HUMANO

Estas conclusiones, elaboradas con ayuda de “especialistas”, no son otra cosa que la aplicación a rajatabla de las recetas del Banco Mundial enmarcadas en el nuevo consenso de Monterrey6, que vino a suplantar al de Washington, y que están resumidas en los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU.

Coincidentemente con el trabajo de Borda, según el propio Banco Mundial las prioridades para los países en desarrollo como el nuestro se dan en cuatro áreas: mejorar el clima para el sector privado, fortalecer el sector público y mejorar la gobernabilidad, aumentar las inversiones en infraestructura y mejorar la eficacia de la prestación de servicios que inciden en el desarrollo humano.

7 Estos Objetivos de Desarrollo del Milenio son el nuevo paradigma de las políticas de cooperación para el desarrollo, impulsadas por el Banco Mundial y el FMI, llevadas adelante con el respaldo de las Naciones Unidas. Los mismos son reducir para el 2015 en un 50% el número de personas que viven con menos de 1 dólar, pasan hambre o carecen de agua potable; que todos los niños y niñas pueden completar la enseñanza primaria; reducir en 2/3 la mortalidad infantil y en 3/4 la mortalidad materna; detener epidemias como el SIDA o la malaria; hacer la deuda externa sostenible a largo plazo; aumentar la AOD hasta el 0,7% del PNB mundial, e integrar a los países en desarrollo en la economía mundial a través de un sistema comercial y financiero abierto.8 Se supone que el medio de aplicar esta estrategia será la reformulación nacional de las Estrategias de Reducción de la Pobreza (PRSP), impulsadas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), movilizando todos los recursos nacionales y asegurando el compromiso a largo plazo de la ayuda internacional, con una perspectiva no de tres, sino de cinco y diez años.

Es evidente que muchas de las medidas concretas que proponen para la lucha contra la pobreza parecen propuestas positivas tomadas en sí mismas.

Pero está la otra cara de la moneda: estas metas del milenio de lucha contra la pobreza van acompañadas de medidas conocidamente neoliberales. Por eso afirmamos que es un nuevo paradigma: ya no se trata de la aplicación ortodoxa de las recetas neoliberales, sino de un neoliberalismo “compasivo”. Compasión que tampoco resulta gratuita.

En este esquema aparecen dos elementos nuevos en relación con el Consenso de Washington, ya apuntados en el nuevo Consenso de Monterrey.

El primero de ellos es el papel del Estado y el gasto público para movilizar, regular y garantizar las inversiones necesarias en infraestructura, “capital humano” y “clima de negocios” que aseguren el desarrollo pleno de la acumulación primitiva de capital y, sobre todo para su integración paulatina de nuestros países atrasados en el mercado mundial.10 La venida a Paraguay, de la mano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), del conocido economista Joseph E. Stiglitz, que además de ser ganador del premio Nobel en Economía en 2001 fue desde 1993 asesor económico de Bill Clinton y desde 1997 vicepresidente y economista jefe del Banco Mundial, sirve como un elemento más a la hora del recuento para asumir cuál será el paradigma económico del gobierno Lugo.

El asesor económico internacional de la APC es otro neoliberal con rostro humano recientemente converso. Su visión de la economía: la ineludible globalización de la economía capitalista mundial y la necesidad de un nuevo intervencionismo estatal y multilateral internacional para regularla a diferentes niveles. Según sus propias palabras durante la conferencia dictada en el Congreso Nacional, donde compartió con Lugo, Franco y Borda: “Las economías de mercado han alcanzado altos índices de crecimiento en los últimos años, pero este crecimiento no ha traído aparejado consigo una disminución de las inequidades sociales. Es por eso que el Estado debe dar énfasis a la reducción de estas inequidades, teniendo en cuenta que las personas son el principal recurso de un país”.11 En su planteamiento se hace necesaria una inyección exógena de capitales, de manera selectiva. Es ahí donde entran a tallar los organismos económicos multilaterales como el Banco Mundial. También se promueve la creación de las condiciones de mercado necesarias para asegurar los beneficios que atraigan a las multinacionales o la inversión extranjera, como las privatizaciones.

La discusión sobre las implicancias de la aplicación de estas medidas económicas por el nuevo gobierno12, enmarcadas en un consenso aparentemente técnico y científico con el apoyo de organismos internacionales, es antes que nada una discusión política, no solo en cuanto a los metas sino en cuanto a los medios sugeridos para lograrlas.

Este paradigma económico es el referente de los sectores de la izquierda liberal del movimiento altermundista, el “capitalismo humanitario”. Pensar que bajo el sistema capitalista, y más aún en esta coyuntura de crisis global, los países semicoloniales puedan salir del agujero donde están con la aplicación de las mismas recetas económicas responsables de su actual situación, pero con medidas paliativas y focalizadas para mitigar sus efectos, no sólo es una utopía reaccionaria. Es toda una contraofensiva política para desmontar los procesos de construcción que están llevando adelante los movimientos sociales y de trabajadores en busca de la verdadera salida para nuestro país, América latina y el resto de los países semicoloniales de la pobreza y el atraso en que estamos sumidos: una salida socialista obrera, campesina y popular.

PROFUNDIZANDO EL CONTINUISMO NEOLIBERAL

Con el gabinete económico encabezado por Borda, es evidente que se prepara el continuismo y la profundización de la aplicación de las medidas económicas neoliberales, pero con el matiz de una política asistencialista a gran escala, a fin de combatir los efectos más visibles resultantes de la aplicación de esas medidas, como la extrema pobreza. Pero si hablamos de continuismo, también hay que remarcar que seguirá vigente la fórmula de cargar sobre las espaldas de la ya terriblemente castigada clase trabajadora los ajustes para lograr estas metas.

Difícilmente los ganaderos y sojeros sufran un descuento a sus cuantiosas ganancias, como se viene especulando. Y si ello ocurriera, sería meramente testimonial. En la práctica, Borda no tocó un pelo a estos sectores en su anterior gestión, y es claramente consecuente en ese aspecto con su teoría económica en cuanto a crear un “clima de negocios”. Pero, sobre todo, el propio Lugo, en ningún momento, incluyendo la campaña electoral, habló de tocar al modelo económico agroexportador. Terrible contradicción cuando en otras ocasiones habla de la realización de una reforma agraria durante su gobierno.

Un dato importante a este respecto es la percepción de tranquilidad que tienen para invertir los sectores del agrobusiness. Tanto es así que la empresa de maquinarias agrícolas New Holland reportó que este año será muy promisorio, ya que en los primeros meses de 2008, las ventas de tractores fueron en un 113% superiores a las registradas en el mismo período del año pasado.13 En cuanto a lo que podemos esperar los trabajadores de parte del gobierno, basta mirar los resultados de la anterior gestión Borda: la pobreza extrema ha aumentado en un 40 por ciento en el período 2005–2007, es decir, unas 270.000 personas más cayeron en la extrema pobreza, debido principalmente al incremento de los precios de los alimentos en la canasta básica (según el último informe de la ONU).

LA ALIANZA ENTRE EL MANGURUYÚ Y LAS MOJARRITAS

Cabe también dar una mirada al aparato político sobre el que se sustenta Fernando Lugo, a fin de completar la caracterización sobre el rumbo que va tomando su gobierno. La Alianza Patriótica para el Cambio obviamente ha dejado de ser un frente electoral para pasar a ser una alianza política que dirige el aparato del estado. Como citamos, está conformado centralmente por el Partido Liberal Radical Auténtico y otros dos que se autoproclaman socialistas, el Partido del Movimiento al Socialismo y el Movimiento Popular Tekojoja.14 Estos últimos tienen en realidad muchos más puntos en común con los liberales, aparte del ejercicio del poder, que con las organizaciones políticas del movimiento de masas.

Esta aclaración es importante, pues entre todas las caracterizaciones hechas por distintas organizaciones y corrientes socialistas, podemos encontrar las que van desde las posiciones más oportunistas o ingenuas, que suponen al gobierno de Lugo como de izquierda, por la inclusión de estos partidos, hasta las que hablan de un gobierno de colaboración de clases.

Sin embargo, podemos ver que en esencia el gobierno Lugo no pasa de ser un gobierno burgués normal, donde el peso de la administración estatal está en poder de un partido tradicional de derecha junto al cual, por ahora, participan partidos que defienden posturas a lo sumo progresistas.

Por eso, ni siquiera se puede hablar de que el gobierno aliancista sea de colaboración de clases: no existe en el gobierno Lugo el más mínimo peso político o influencia real de alguna organización social del movimiento de masas, y menos de trabajadores y el movimiento campesino. Es más, el movimiento de masas está sufriendo un profundo desarme político a causa de la cooptación que el luguismo lleva adelante con varios sectores de su dirigencia. Expulsada la vieja burocracia colorada de los puestos claves de la administración estatal, lógicamente alguien debía de ocupar esos espacios para darle el barniz de “cambio” que tanto predica el luguismo. Claro está, luego de que los dirigentes de comités del PLRA aseguren los suyos.

Tanto por los discursos como por su trayectoria anterior, podemos decir que la fracción “progresista” del PLRA, personificada y liderada por el vicepresidente Federico Franco15 por un lado y los otros dos partidos citados, son auténticos representantes políticos del neoliberalismo compasivo. Con uno que otro matiz, la Alianza en su conjunto comparte esta visión política, donde el mayor o menor grado de preocupación por la “cuestión social” es la única diferencia política real. Como son considerados el ala izquierda del gobierno, es importante hacer hincapié en la orientación que tuvieron y tienen actualmente el Movimiento Tekojoja y el P–MAS.

En este sentido, puede decirse que Tekojoja es el representante más fiel de la izquierda liberal “progresista”. Es la organización más propensa a defender e implementar las políticas paliativas del neoliberalismo compasivo. El partido tiene una importante composición dirigencial de, si no administradores, por lo menos funcionarios de varias ONGs. Tal vez por ello, son bastante coherentes con su visión de cambiar lo que sea posible cambiar dentro del capitalismo sin cuestionarlo como tal. Impulsados por esa idea del posibilismo, no hace mucho algunas de sus actuales figuras públicas estuvieron vinculadas notoriamente a la organización local del Foro Social Mundial y a la idea de que “otro mundo es posible”. El partido surgió con el fin de apuntalar el proyecto electoral que llevó al poder a Fernando Lugo, y ahora consecuentemente su política gira en torno a dar un apoyo incondicional a su figura.

Por su parte el P–MAS16 es más ecléctico en cuanto a fuentes y referencias políticas. El espectro de las mismas abarca desde el movimiento altermundista hasta la reivindicación del chavismo, pasando por las obligatorias citas al Che Guevara. Sin embargo, esto no impide que el denominador común con Tekojoja sea la defensa a ultranza de Lugo. El P–MAS tampoco está desligado del neoliberalismo humanitario: no es casual que su principal dirigente sea el ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional, repartición encargada de administrar el asistencialismo estatal.

Desde otro ángulo, también podemos ver que en la Alianza el peso político específico del PLRA es sin dudas muchísimo mayor al que puedan tener el P–MAS o Tekojoja, desequilibrio que con el paso del tiempo en vez de ser superado se va acentuando. Principalmente por dos factores: la falta de política propia y distintiva frente a la política de defensa de los privilegios de un partido de tipo oligárquico que se adapta en forma oportunista a los nuevos vientos de cambio. Pero el factor más importante es la falta de bases sólidas en el movimiento de masas. La falta de un movimiento fuerte y en lucha en el cual sostenerse o por lo menos referenciarse hace que ambos partidos políticos sólo tengan peso en las superestructuras estatales.

Ambas organizaciones actualmente siguen un curso de rápida absorción por el aparato estatal. Desde un inicio, llevados por la lógica de la realpolitik, entraron en una primera fase de su anulación, por parte del PLRA y la burguesía en su conjunto, como organizaciones que puedan de alguna manera contrapesar su política, y ni que hablar de representar los intereses de los sectores pobres y explotados. Esto es más notorio cuando se hace pública la enconada rivalidad entre ambas en torno a ocupar tal o cual espacio de poder o a las disputas en torno a ser los referentes “socialistas” del gobierno. Ambas organizaciones políticamente tan parecidas y con propósitos comunes podrían aliarse para sumar y equilibrar fuerzas con su circunstancial aliado de derecha. Sin embargo, llevados por el deseo de hegemonía y el contagio sufrido de la lógica del poder, terminan utilizando los métodos propios de los partidos tradicionales de la burguesía, como el prebendarismo y la utilización de los recursos estatales con fines partidarios.

DESPERTAR DEL LETARGO

Las consecuencias para el movimiento social y de trabajadores van a sentirse más pronto de lo que parece: alguien tiene que pagar la factura para sostener el programa asistencialista dirigido a los sectores marginalizados y mantener el mentado “clima de negocios” del superministro Borda, porque con los fondos exógenos de la cooperación internacional17 o del FOCEM18 no alcanza para que, en los próximos cinco años, los efectos más visibles de las medidas neoliberales y de continuidad del modelo agroexportador se mitiguen de alguna forma, si en realidad les interesa.

Nuevamente, exprimir a los trabajadores será el recurso económico central del gobierno del “cambio”.

A estas alturas, afirmar que el gobierno Lugo no es el proyecto de un sector burgués (que tiene como norma, desde el vamos, adoptar cambios superficiales para no tocar el grueso de los privilegios de los mismos oligarcas que iniciaron su ascenso ya en los albores del stronismo) que se propone y presenta como alternativa de renovación efectiva para la defensa de los intereses generales de toda la burguesía local, frente al anterior agotado e inservible régimen bajo la hegemonía del Partido Colorado, ya no es ingenuidad sino mala fe o vulgar oportunismo.

La cuestión de apoyar o incluso formar parte del gobierno Lugo se constituyó en una verdadera divisoria de aguas al interior del movimiento social y de trabajadores. Hecho muy positivo por una parte, pues se definieron sectores que optaron por la construcción de espacios independientes y clasistas, pero por otro lado el proceso de cooptación de dirigentes sociales y de parálisis, que ya hemos citado, trajo consigo la ruptura y división, con el consecuente debilitamiento de varias organizaciones gremiales y políticas del campo popular.

Que todo siga igual o no, una vez más, depende de los llamados sectores sociales, la clase trabajadora organizada y el movimiento campesino.

Lamentablemente, a pesar del fortalecimiento de algunas iniciativas en la clase trabajadora19, vemos que el rasgo general es el de la confusión y de la concesión tácita de un periodo de confianza hacia Lugo; se impone el “esperemos a ver qué pasa”. Actitud que trae aparejada la inmovilidad absoluta y la pérdida de reflejos del movimiento campesino y de trabajadores, que a futuro tendrá un costo altísimo a la hora de enfrentar la implementación de nuevas medidas de corte neoliberal que sin dudas se avecinan. Y en este punto volvemos a recalcar el papel paralizador de las organizaciones reformistas que forman parte del gobierno, con su política de apoyo incondicional y de congelar las luchas con el viejo pretexto de no remover el avispero porque “las circunstancias pueden ser aprovechadas por la derecha reaccionaria”.

Así como recordamos que se definieron sectores por la conformación de un polo independiente y clasista, debemos aunar esfuerzos para recomponer una verdadera oposición de izquierda al gobierno Lugo. En estos momentos parece una tarea difícil, pero debemos dar sin demora los primeros pasos en pos de ese objetivo. No más falsas esperanzas en la lapicera de Fernando Lugo: sólo la movilización, la coordinación en torno a las reales reivindicaciones de la clase trabajadora y el conjunto de los explotados en base a un programa de luchas será la fuerza del verdadero cambio. Despertemos del letargo".

Notas

1 También de este modo evitan pagar los respectivos montos al Instituto de Previsión Social por ejemplo.
2 “El Paraguay de Lugo y el FMI”, ifis.choike.org/esp/informes/924.html .
3 “Dionisio Borda habla de tercerización y no de privatizaciones”, www.abc.com.py/articulosphp = (2008–08–02).
4 “Popularidad posibilita a Lugo elegir ministros sin mucha presión de aliados”, anteriores.lanacion.com.py , 4–5–08) 5 “Borda será ministro”, confirmó Lugo, www.abc.com.py/articulos.php –05– 02 pid=411750.
6 Cumbre extraordinaria de las Américas – Monterrey, México del 12 al 13 de enero de 2004.
7 “El largo camino para alcanzar los objetivos de desarrollo del milenio”, www.bancomundial .
org/temas/omd/camino.htm.
8 siteresources.worldbank.org/quienessomos/Resources/folletobancomundial –2007.pdf 9 G. Búster, “El proyecto milenio o la globalización capitalista compasiva”, www.rebelion .
org/noticia.php?id=19992 10 Ídem.
11 www.lanacion.com.py/noticias.php 12 En el informe de Naciones Unidas en Paraguay se afirma que estas políticas serán adoptadas por nuestros gobiernos en sus primeros cien días, quedando claro que trascienden las decisiones a nivel local (“Objetivos de Desarrollo del Milenio Informe Paraguay”, Sistema de las Naciones Unidas en Paraguay, Asunción, 2003).
13 “Venta de máquinas agrícolas se duplicó en lo que va del año”, La Nación, 13–9–08.
14 Los acompañan también otros partidos más pequeños, como el Partido Democrático Progresista y el Partido País Solidario.
15 Franco fue primero intendente municipal y luego gobernador del Departamento Central, antes de candidatearse como compañero de dupla de Fernando Lugo. En realidad representa a una fracción del PLRA, y no pertenece al oficialismo del partido.
16 Otro elemento en común con Tekojoja es que el P–MAS también se inicia a partir de una ONG, la llamada “Casa de la Juventud”.
17 La vicepresidenta del Banco Mundial, Pamela Cox, en reciente visita ofreció créditos por 500 millones de dólares, de los cuales se donarán 5 millones para obras sociales ( www.abc.com .
py/2008–09–16/articulos/451456/banco–mundial–ofrece–us–500–millones–al–gobierno–de–lugo).
18 Marco Boltes, “Cómo se viene el 2008. Recuento y Perspectivas”.
19 La Mesa Coordinadora Sindical, que agrupa a varios sindacatos estatales y otros del sector privado, lleva adelante una política independiente y crítica al gobierno Lugo.

No hay comentarios: